miércoles, 3 de junio de 2009

Cuando el destino me alcance... (Requiem por el recuerdo)

De nuevo me encuentro aqui para compartir con ustedes una mas de mis tantas locuras que suelen surgirme en la cabeza mientras escucho el precioso Presto de Verano de Vivaldi.
Quiero ahora dirigime a ustedes por medio de prosa que no rime, no quiero ser poeta ni tratar de imitar o superar a los grandes que ya no estan o los que permanecen.
Pero quiero que de esta forma quede algo que siento y que sea como un Requiem por el recuerdo.

Cuando el destino me alcance.

Ayer volvi a encontrarte sola
palida como la nieve morena de tus mejillas
como la sombra de tus ojos frios y desolados.
Y buscabas. Buscabas algo detras de mi
algo que no existia, quizas, algo que ya veias, puede ser.

Pero seguia ahi, mirandote buscar detras de mi, sintiendo tu olor,
persiviendo tu respiracion y tu deseo,
tocando son suavidad tu languida piel, tu suave y tersa alma
Que poco se veia por detras de esa boca de piedra.

Ahora quieres cartas.
Cartas consisas, seguras, de tiernos dolores, de fuertes amores.
Y quiero mandarlas, quiero otorgarlas. Pero hay algo en tu mirar
que me hace dudar... o es el miedo a amar?
A amar por derroche y sin reproche a tu alma
tu persona languida y sublime?

Amare si el frio color de tus ojos me mira, si tu boca de piedra
me nombra, si tu alma languida y caprichosa me abraza.
Amare porque es necesario, porque necesito de tu frialdad
y cuando el destino me alcance te mirare por debajo o por arriba
y volvere a saborear el ser que fuiste en mi vida.

Hoy quiero dedicar esta pequeña prosa loca a unas personas en especial que desgraciadamente he perdido en el transcurso de esta semana.

La primera es mi amigo y compañero musico Oliver. Espero que, donde estes, goces de la Vid de la musica y que mucho de lo que aprendiste en Tierra y en vida, en esta la siguiente que es la verdadera vida lo estes gozando y usando. Gracias Oliver por ser como eres en nuestros corazones y tambien por prestarme tu nombre para darle vida a uno de mis personajes mas importantes en mis novelas.

La segunda persona es mas indirecta. Es el padre de un querido amigo y, aunque el señor y yo no nos llevabamos muy bien ni nos dirigiamos mucho la palabra, quiero recordarlo ahora como fue alguna vez, por las cosas buenas y los buenos tratos que tuvo, no solo conmigo, si no con mi familia. Espero que su corazon se haya convertido en nieve para ser derretido por el amor de su familia.

Y asi, queridos expectadores del vidrio que estan del otro lado, agradesco que se me haya sido escuchado y espero que esten viniendo seguido a este lugar de un poco de desperdicio.
Recuerden:

"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente."

François Mauriac - Escritor Frances (1905 - 1970)

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